
Su suerte y su fortuna dependen del éxito de su misión, pero pronto descubrirá que no es el único que busca el escurridizo volumen. Isaac Inchbold va a encontrarse inesperadamente sumergido en un mundo de espías, contrabandistas, códigos cifrados y falsificaciones, convertido en involuntario participante de un juego mortal.
A partir de tramas paralelas sólidamente construidas, Ross King recorre la convulsa y apasionante Europa del siglo XVII, testigo de constantes enfrentamientos entre católicos y protestantes, del estallido de la Guerra de los Treinta Años o de cruciales descubrimientos en materia de astronomía y cartografía… Como Umberto Eco o Arturo Pérez-Reverte, King mantiene una sorprendente tensión narrativa haciendo gala de una documentación y ambientación impecables.
Cuando comencé a leer este libro no tenía ni idea de lo que era un ex libris (mucho Leyendo, Leyendo...). Se trata del sello con el que son marcados en sus contraportadas o en sus lomos todos los libros que forman parte del fondo de una biblioteca.
La verdad es que, en principio, el argumento me pareció muy interesante, engancha, pero, las largas parrafadas y descripciones en algunos pasajes hacen de este libro una lectura lenta y a veces tediosa.
Una novela para leer con tranquilidad y en un momento en el que tengas ganas de meterte en una historia un poco más compleja pues nos vamos a encontrar inmersos en la Inglaterra de mediados del siglo XVII donde la sociedad de la época se encuentra convulsa ante años de terror y luchas, donde cada uno está intentado encontrar su sitio, donde los avances técnicos y médicos están suponiendo una autentica revolución, pero también donde una vida humana es tan poco valiosa como la de un animal abandonado.
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